Trabajo…
Hay gente que debe despertarse a las seis de la mañana para ir a trabajar los fines de semana. Hace frío y en general se tiene sueño, incluso, las personas suelen sentir algo de envidia de la gente que duerme en sus casas… Hay poca gente y pocos autos en las calles. Es una ciudad dormida.
Al llegar al lugar de trabajo, está todo oscuro y la gente del turno nocturno se va a su casa a dormir.
La mañana avanza lenta.
Pongamonos en el caso se un telefonista: te llaman, tienes que contestar de forma cordial, aunque estés muy de mal humor y te duela la cabeza. Un señor se comunica para pedir el número de la Gobernación de Chaitén, pero por más que es buscado, no lo encuentras, así que optas por darle el número de la municipalidad. Diez minutos después vuelve a llamar muy enojado porque el número está malo y tuviste la mala suerte de que el llamado te callera a ti. ¿Qué número debes darle? Al final optas por decirle la verdad y que no lo encuentras… El señor se enfada y te dice que el servicio es pésimo, te pide tu nombre para mandar una carta de “felicitaciones” y para finalizar te dice textualmente “¿y sabi qué más? Valis callampa”… y todo esto en tu primer día de trabajo…
Al final del día… todo lo que quieres es dormir.
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